Cuando empecé con el encaje de bolillos lo hice pensando en lo clásico pero no tardé en descubrir que hay un mundo de cosas y trabajos a explorar que le dan un toque muy moderno a una técnica de lo más tradicional.
Aquí está una de las pruebas, pendiente todavía de fijar a la camiseta, un pequeño ratoncillo descansando en una cama de flor que, sin duda, quedará fenomenal y será un placer llevar, ¿o no?

