No lo había hecho nunca, la verdad, pero ahí estaba mi prima Cris para pedírmelo. Apareció con una revista llena de mariposas bordadas y me dijo: «anda, por fa, que yo prefiero copiarla una vez hecha, ¿lo intentas?». Y allá fui… Tras mucho hacer y deshacer, la mariposa quedó así:

Tengo que decir que tiene algún fallito, pero casi no se nota 😉
Y luego, la artista del montaje es mi hermana Lucía, así que la dejé en sus manos para que éste fuese el resultado final:

¡Casi vuela! Se puede colocar sobre cortinas, convertirse en un broche… miles de posibilidades.
