Continúo con la colección de posavasos con motivos de animales que estoy preparando. ¿Qué os parecen estos cerditos?


Todavía no está terminada pero como hace mucho que no escribo, publico ya. Todo el trabajo de bolillos está hecho, falta rematar los hilos, que son unos cuantos, ponerle el forro, coserla y los cierres, pero, ¿qué os parece?, ¿queda bien esta combinación de colores? Cuéntamelo, que me apetece oírte :-). Gracias!

Tengo 2 sobrinos, de 3 y un año y todavía tienen esa inocencia en la que no piden regalos a los Reyes Magos y las marcas de juguetes no les impactan. A día de hoy casi cualquier cosa les gusta y al mayor, una de las que más le gusta desde que se la regalé, es una marioneta de rana. Así que he dado un paso más haciendo unas marionetas un poco más elaboradas. La pequeña todavía no sabe usarlas pero ya hace amagos. Os presento a «reno» y «perro», a ver si os gustan 🙂


Hacía tiempo que tenía ganas de hacerme un chal de encaje de bolillos pero no encontraba un diseño que me llamase la atención hasta que vi este que acabo de realizar. Está hecho con 3 tiras más un borde porque si lo realizaba con 4 tiras me parecía demasiado ancho, y con 3 se me quedaba un poco escaso, así que tuve que buscar un remate que más o menos encajase con el resto del diseño y a la vez, destacase un poco.
El resultado es el que veis. Por primera vez he calculado las horas de trabajo que me ha implicado y resulta que han sido 210. Eso es casi más de un mes de trabajo con jornadas laborales de 8 horas y descansando los fines de semana. A veces, somos reacios a pagar por la artesanía, pero si nos paramos a pensarlo y en Madrid, por ejemplo, pagamos 10 € la hora a una persona que nos ayuda en las tareas del hogar, este chal, añadiendo el hilo, yo debería cobrarlo como mínimo a 2.200 €. ¿Mucho? Ahora que sabes el tiempo que le he dedicado, ¿cómo lo ves tú?



Ya llevo un par de veranos en los que hago sandalias nuevas, cada una de ellas en un estilo pero siempre en bolillos. Este año además, me ha tocado hacerlas casi sola porque el confinamiento me pilló con ellas recién empezadas así que no tuve a mi profesora en el día a día para ayudarme. Pero, aquí están, creo que han quedado muy bien y ¡me encantan!
Lo único que espero es que el verano que viene las cosas estén más tranquilas y las pueda lucir mucho más que este año. Y a vosotros, ¿os gustan? 🙂



Una compañera se iba a casar allá por el mes de septiembre. El coronavirus ha alterado sus planes pero la boda sigue adelante. Yo le había dicho que le iba a hacer la liga así que, me puse enseguida manos a la obra ya aquí está, lista para entregársela cuando llegue esa ansiada «nueva normalidad».
Espero que le guste 🙂
