Hace tiempo que quería bordar unas toallas con cenefa pero tenía que encontrar un diseño que me gustase y por fin, ¡lo encontré! No están terminadas todavía pero quedan tan bonitas que no podía esperar para compartirlas, ¿qué os parecen? 🙂

Una nueva sobrina está en camino y nace en pleno invierno, así que le he preparado un saco de dormir bien calentito, con capucha y todo. El tamaño es de 6 a 9 meses para que lo pueda usar bastante tiempo, seguro que ahora le queda grande pero enseguida se lo podrá poner.
Ayer hice entrega y a los papás parece que les gusta, ¿a vosotros? 🙂

Todos los años la protectora de animales con la que colaboro organiza un mercadillo navideño y yo suelo contribuir con alguna de mis piezas porque es una manera de que puedan sacar un dinerito sin que tengan que invertir. Este año por las circunstancias actuales no habrá mercadillo y aquí están mis bolsos preparados y esperando para una buena causa. Pero si a alguien le gustan, también están a la venta porque hay tiempo para hacer nuevos, y porque creo que han quedado muy pintones, ¿no?



La semana pasada dentro de las actividades de Foundation Day de VMLY&R, la empresa en la que trabajo, colaboramos con Pulpitos Solidarios España en la creación de estos pequeños amigurumis que acompañan a los niños prematuros en las incubadoras.
Existe un patrón homologado para su realización y una serie de hilos permitidos, por lo que es importante, si queréis colaborar, ceñirse a los requerimientos establecidos por la asociación. En nuestro caso, además, algunos de los pulpitos están personalizados con el logo de la agencia, a modo de pelo o pajarita, ¿os gustan?






Hace unos días fue el segundo cumpleaños de mi sobrino y aunque sea un poco pronto como para que entienda un juego como el 3 en raya, le preparé este tablero con ranitas y gallinas a modo de fichas. Está realizado en lana, no pesa nada y se pliega fácilmente. ¿Qué os parece?

Ya llevo un par de veranos en los que hago sandalias nuevas, cada una de ellas en un estilo pero siempre en bolillos. Este año además, me ha tocado hacerlas casi sola porque el confinamiento me pilló con ellas recién empezadas así que no tuve a mi profesora en el día a día para ayudarme. Pero, aquí están, creo que han quedado muy bien y ¡me encantan!
Lo único que espero es que el verano que viene las cosas estén más tranquilas y las pueda lucir mucho más que este año. Y a vosotros, ¿os gustan? 🙂



Sé que hace bastante tiempo que no publico pero eso no significa que no haya estado haciendo cosas, ¡todo lo contrario! Lo que pasa es que el teletrabajo se me ha ido de las manos y no he tenido tiempo de publicar nada durante estos meses, esperemos que la cosa se normalice y pueda seguir compartiendo con vosotros mis trabajos, ¡tengo tanto por publicar que no sabía por dónde empezar!
He elegido algo sencillo, este monedero sandía que me encargó mi amiga Nuria, me dijo, «hazme un monedero de fruta», y aquí está el resultado. Pensé, si es para Nuria tiene que ser rojo y verde, así que la sandía era perfecta :-). Espero que os guste. 
Me enamoré de un jersey o más bien… me enamoré de una lana. Y entonces decidí hacer el jersey siguiendo las instrucciones del patrón. Y o bien, yo soy un poco torpe, o hago punto muy flojo, cabían 2 o 3 como yo en el primero que hice, y menos mal que había elegido la talla S. Así que después del desastre, de hacer y deshacer unas cuantas veces, 3 meses después de lo previsto, ahora cuando ya hace calor y no lo puedo estrenar, aquí está… ¿Me gusta tanto como cuando lo vi? No estoy segura, habrá que sacarlo a la calle y ver qué pasa 🙂
